Muy dignos, muy hipócritas
Publicado por José Carlos en Diciembre 26, 2008
El PP ha invitado a la subcomisión creada en el Congreso de los Diputados para el estudio de la reforma de la Ley del Aborto, a lo más granado de la caspa antiabortista patria.
Todos se presentan como muy dignos, muy concienciados y muy arrepentidos de actitudes pasadas. La realidad es que parece que están en un baile de máscaras y esa dignidad, esa concienciación y ese arrepentimiento no dejan de ser una pose que les permite mantenerse en el lugar en el que se encuentran.
Una de las invitadas, representando a una entidad llamada “Red Madre”, se presenta como una mujer que abortó en los años 80 por haberse visto envuelta en la depravada “movida madrileña”, que es la excusa que este tipo de gentes ponen cuando se hartan de refocilarse, para que no les pese la conciencia y poder arrepentirse ante su dios, puesto que nada mejor para justificarse que echar la culpa a otros, izquierdosos pecadores, que les engañaron. El discurso es recurrente, yo aborté porque me dio la gana, tu no lo hagas porque es malo y ya no hay movida madrileña que justifique tu actitud.
Esa digna señora gusta de llevar en su bolso cinco muñequitos que, según manifiesta, “Me acompañan desde hace un año, los llamo mis niños. Son cinco embarazos a tamaño real en peso y en medida, y no se asusten porque no son de verdad, son muñequitos hechos a tamaño real, que pertenecen al primer trimestre de embarazo”, lo ideal para ilustrar su discurso antiabortista, muy al estilo del famoso vídeo que se hizo famoso hace algunos años sobre un aborto, realizado por un médico que, tras un ataque de religiosidad y tras haber ganado sus buenos dineros, se convirtió en un militante antiabortista.
Lo curioso del particular no es que esa señora lleve esos muñequitos, sino la manipulación que hace de un problema para justificar su posición.
También fue invitado por el PP el ínclito Benigno Blanco, presidente del Foro de la Familia, personaje casposo como pocos. El caballero no tuvo otra ocurrencia más ingeniosa que comparar el aborto con la violencia machista, por no citar su respuesta ante la pregunta de si admitiría el aborto en una niña de 9 años que había sido violada: “No me gusta hablar de casos concretos, pero yo no aconsejo el aborto nunca”. Como decía su amigo en la iglesia, Federico Trillo, ¡manda güevos! Nada mejor que permitir que una niña de 9 años, victimizada de forma terrible por haber sido violada, vuelva a sufrir el resto de sus días las consecuencias del brutal ataque de un cerdo hijo de puta, gracias a que no se le otorga la posibilidad de abortar.
De todas formas, como este tipo de personajes son especialista en barnizar la porquería que van soltando, el amigo Benigno se lanzó a la yugular de las clínicas que practican abortos en España, sacando a relucir que es un “negocio” de 54 millones de euros anuales. Una cosa está clara, si no hubiese objetores de conciencia en la sanidad pública (sólo en esa, cuando ejercen en la privada el dinero es el dinero), ese mismo sistema podría hacer frente a la demanda de abortos existente, sin necesidad de recurrir a centros privados. Además, mientras existan CCAA en las que no se puede abortar en la sanidad pública, dicha demanda deberá ser asumida por otras CCAA y centros privados, sin que por ello se esté pecando.
Eduardo Hertfelder (presidente del Instituto de Política Familiar de la Comunidad de Madrid) se llevó la palma estadística, además de su debida ración de ignominia, al manifestar que “Los abortos que se producen durante 15 días en España servirían para cubrir la demanda anual de adopción internacional”, una joyita el caballero. La manipulación de datos, la tortura estadística sólo sirve para justificar posiciones basadas en el sectarismo. No merece ni un miserable comentario.
Tratan de mostrar una dignidad que su discurso vacía de contenido. Al final es su hipocresía la queda de manifiesto. Como dice Romenauer, a esta gente no les importan los problemas de los demás, ponen por encima su dogmatismo sectario, de la misma forma que les gustaría prohibir otras cosas que ellos pueden disfrutar gracias a que disponen de medios económicos, como pasaba hace algunos años, viajando a Londres a abortar, a Houston a tratarse de una enfermedad terminal o a ciertos países caribeños para disfrutar de una prostitución que desean erradicar de su calle.
Es curioso como estos personajes rechazan el aborto y, a la vez, cualquier medida de planificación familiar, cualquier forma de educación sexual para adolescentes, cerrando los ojos a la evidencia y afirmando, en otro ejercicio de ceguera, demostrando que viven en otro mundo, que el mejor remedio para los embarazos adolescentes y las ETS es la abstinencia, aunque posiblemente ni ellos mismos la practican.
Mucha dignidad, mucha hipocresía.



Javi escribió
Si al final es eso…o estas a favor del aborto,o eres indigno e hipócrita…
Feliz año!
Javi
José Carlos escribió
Javi, estoy seguro de que entiendes perfectamente el argumento. No soy de los que piensen que si estás en contra del aborto seas indigno o hipócrita, lo que me molesta es que algunos de esos que se dan golpes en el pecho denunciando el aborto, lo que realmente les hace sentirse mal es que ese aborto pueda estar al alcance de todas las mujeres y no sólo de las suyas, como antes.
Saludos.
Javi escribió
Aquí vamos al problema: que haces juicios de valor.
Te lo pongo a la inversa: de los que critican el aborto del PP o foro de la familia, etc habrá alguien,uno que para ti no sea un hipócrita no? Quien?
Abrazotes
Alicia escribió
Deberías conocer lo que el aborto hace a las mujeres antes de llamar hipócrita a quién lo ha sufrido. A parte, no debes olvidar que una niña de 9 años violada tiene poquísimas probabiliades de quedar embarazada, pero que muy pocas. Y que si tiene la desgracia de ser violada, el añadirle el asesinato de us propio hijo no le va a facilitar las cosas.
No ha sido Benigno Blanco quien ha tenido la ocurrencia de comparar violencia de género y aborto. A sido el ministerio de Sanidad Español en el año 2006 el que emitió un informe en que dijo que el tener un embarazo era el mayor factor de riesgo para sufrir violencia de género, y que ante una historia de abortos previos el médico debe investigar en la paciente la posibilidad de malos tratos.
Por último, ninguna evidencia es más clara que esta: cuanto más se gasta en planificación familiar, cuantas más clases de educación sexual, más abortos y embarazos en adolescentes.¿Quién cierra los ojos a la evidencia?