Bomberos y pirómanos
Publicado por José Carlos en Septiembre 15, 2008
Nunca debería ocurrir que responsables políticos fuesen los que actuaran como elementos iniciadores de un fuego o, como ocurre en otras ocasiones, acelerantes de una llama viva, latente, aunque semioculta, que desea sentir la presencia de esa gasolina para arder con fuerza.
Hoy tenemos dos muestras claras de esa tremenda irresponsabilidad, por parte de dos líderes políticos que, casualidades de la vida, pertenecen al PP. Es de todos sabido que a la derecha le importa bien poco que su discurso pueda sonar poco igualitario, por ser generosos en la descripción, pero de ahí a prender fuego a situaciones que están en el límite de quebrar la paz social en muchos lugares, hay un camino que nunca debería tomarse.
Hoy Mariano Rajoy, al que ya deberíamos empezar a llamar “Marianico el corto” ante las estupideces que nos viene soltando, se nos ha lanzado por una pendiente peligrosa, si tenemos en cuenta el público al que va dirigida su andanada, que puede servir para avivar un fuego que, latente, se encuentra entre ciertos sectores de la sociedad. No se puede mentir con cifras que no son ciertas, manipulando la realidad para crear la que él desea, jugando con la ansiedad de miles de españoles a los que la crisis está dejando sin empleo. Ni son veinte mil los andaluces que han partido a la vendimia, son unos doce mil, igual que cuando gobernaba el PP, ni a los inmigrantes se les están regalando prestaciones inmerecidas, por mucho que de su discurso pueda inferirse tal insinuación.
Todo trabajador en situación de paro que cobra una prestación por desempleo, es porque se ha hecho acreedor de la misma, según la legislación vigente, que no mira ni nacionalidad, ni sexo, ni credo, ni ideología, ni adscripción ideológica, como no podía ser menos.
De la misma forma, los temporeros que viajan a Francia a la vendimia lo hacen porque en un mes, obtienen los mismos ingresos que en España en dos haciendo idéntica labor, aunque menos explotados y con más derechos sociales. Afirmar otra cosa es tan estúpido que sólo puede retratar a quien lo dice, con un absoluto desconocimiento de la realidad del campo, puesto que gente como él es la que contrata a esos temporeros, explotados al extremo, motivo por el que los españoles no desean trabajar en esas condiciones, siendo esos puestos de trabajo ocupados por esos “ciudadanos de segunda” que “roban” las prestaciones por desempleo a los españoles.
Otra que ha decidido lanzar gasolina a un fuego latente es Esperanza Aguirre a través de su Consejera de Educación, Lucía Figar. En una ocurrencia digna de la Alemania de los años 30, la Consejería ha decidido cambiar a los alumnos de dos colegios, así el colegio con buenas instalaciones, aulas y medios, ocupado hasta el pasado curso por “gentes de segunda”, gitanos e inmigrantes, ha pasado a ser ocupado por españoles de bien. A la vez, el colegio que éstos ocupaban, indigno de llamarse centro educativo, ha pasado a ser el cubículo de esos ciudadanos de segunda.
Parto de un principio: ningún niño debería estudiar en un centro que no cumpla los mínimos requisitos exigibles para un espacio en el que se va a aprender. Desde ahí podemos empezar a buscar soluciones, sin que las mismas pasen por hacer políticas de discriminación negativa. Si un centro no cumplía los mínimos para un grupo de niños, tampoco los cumple para el otro. Si el nivel educativo de los alumnos de un centro es inferior al del segundo, la culpa no es de los niños, es de la administración educativa, esa gran olvidada de los ultra liberales del PP en Madrid, más preocupados de crear guetos en los que “meter” a “ciudadanos de segunda”, evitando que se mezclen con los españoles de verdad, o de subvencionar y premiar a los centros privados y concertados, que de solventar los múltiples problemas que aquejan a las infraestructuras educativas de la Comunidad de Madrid.
Por otra parte, una cuestión me gustaría dejar clara: la situación creada en esos centros educativos es responsablidad exclusiva de la Comunidad de Madrid, en ningún caso de los padres de los niños del otro centro, que sólo buscan lo mejor para sus hijos y que, a buen seguro, si se arbitraran las medidas adecuadas para asimilar el nivel de los grupos, no les importaría que ambos colegios se refundieran en uno sólo, dando una lección de ciudadanía y convivencia que necesita doña Esperanza.
Para mí es evidente que los dirigentes del PP han actuado como pirómanos en ambas situaciones. De la misma forma estoy seguro de que derivarán la responsabilidad a los socialistas para aparecer como los bomberos que apagaron el fuego que ellos mismos prendieron.




Rajoy, simplemente Rajoy « 14 de abril escribió
[...] sobre estas perlas de Rajoy: Animal Político, Pedro de Hoyos, Antonio Pulido, Fernando Berlín, José Carlos , Jose I, Oscar y Manolo Saco, entre [...]
Antonio escribió
Y a mi que cada vez me recuerdan más al bombero torero y su cuadrilla.