El premio esperado
Publicado por José Carlos en Septiembre 8, 2008
Hizo su trabajo, lo que se esperaba de ella. Le daba igual saber que estaba retorciendo la norma para que pareciera lo que no era, le era indiferente saber que estaba jugando con la vida de cuatro policías con una trayectoria intachable, incluso se tornó, mediante sus actos, en defensora de la denominada “teoría de la conspiración”, sino de forma expresa y pública, sí mediante sus resoluciones, lo que resulta aun más grave por el claro perjuicio que conlleva para el prestigio que la Administración de Justicia, cuando cualquier ciudadano comprueba que un juez puede manejar la ley a su antojo, con una falta de rigor jurídico digna de pasar a los anales de nuestra judicatura, al final tenía claro que su premio llegaría.
Cuando un juez antepone su ideología, su forma de ver la realidad mediatizada por una determinada adscripción política, sin necesidad de que sea de carné, a la administración de la justicia sin mirar al administrado, bajo los principios de honestidad, imparcialidad e imperio de la ley, queda inhabilitado para ejercer su función. Precisamente eso, según mi humilde opinión, es lo que ocurre con la Juez Gallego, una magistrada que, seguramente esperando la recompensa política que ya ha conseguido, se cegó a la hora de instruir una causa, dejándose llevar por su ideología, aun a riesgo de perder su independencia.
El tiempo acaba quitando las caretas a las personas, descubriendo su verdadera faz. En el caso de Gema Gallego no hacía falta ese tiempo, aunque ha sido él quien ha confirmado lo que todos sabíamos. Después desean que los ciudadanos crean en la justicia.



Franesco escribió
Tal cual. Que no se nos olvide que la derecha siempre recompensa a los suyos, además de a los nuestros cuando nos abandonan…
Juan- ASturias escribió
No se porque te cebas en ella. Todos los que han sido nombrados han sido recompensados por su afinidad ideológica con sus respectivos. El caso de la juez Gallego no es peor que el de los demás.