No se te ocurra ponerme la mano encima jamás
Publicado por José Carlos en Julio 14, 2008
Hay campañas que no necesitan comentarios. El maltratador debe ser aislado, rechazado por la sociedad, es la mejor forma de demostrarle que sus acciones, que sus golpes, que ese maltrato que utiliza contra otro ser humano, una mujer con la que comparte su vida o ha compartido parte de ella, es una acción reprochable en sí y que, además, sólo le servirá para ser rechazado por la sociedad en su conjunto.
Que la cobardía del maltratador sea su celda, ni una mujer más maltratada.