Perros y Rumanos
Publicado por José Carlos en Mayo 13, 2008
Me temo que el texto con faltas de ortografía que un indigno personaje se ha atrevido a poner en la entrada de su establecimiento, además de (des)calificar al autor, nos indica que existe un problema larvado en nuestra sociedad y que, desde los partidos políticos en general y la derecha en particular, se viene alimentando en las últimas fechas.
El problema no es que un descerebrado escriba barbaridades indignas de una persona, ni tan siquiera que esas barbaridades puedan rozar lo delictivo, sino que la realidad es que ese cartel es el símbolo de una sociedad que empieza a enfermar de gravedad. Digo yo que en algún momento alguien puede haber detectado el problema y, lejos de ponerle solución, ha preferido echar gasolina.
La multiculturalidad es vista como una amenaza por personas cortas de miras y estrechez intelectual. La realidad de una sociedad cada vez más heterogénea se percibe como un empobrecimiento de los valores patrios en vez de como un enriquecimiento de valores propios. Siempre pensé que el rechazo a lo ajeno, a la convivencia con los demás, con los que buscan lejos de su tierra un porvenir mejor, era el símbolo del empobrecimiento y el embrutecimiento de una sociedad, a la vez que la aceptación, la tolerancia con lo diferente, aunque provenga de países con menos recursos o, como se suele decir, del tercer mundo, lugar en el que nosotros nos encuadrábamos hace pocas décadas, nos hacía mejores personas y, por asimilación, mejor sociedad.
A pesar de que lo nuestro es un problema cultural, no podemos olvidar que los “jeques árabes” que vienen a sus lujosas mansiones en la costa son eso, árabes y los que llegan en patera son “moros”, que los europeos rubios son buenos vecinos si provienen de cualquier país centro europeo o nórdico y ladrones en potencia cuando vienen de Lituania, Bulgaria u otro país del antiguo telón de acero, que los latinoamericanos son gente de bien cuando llegan desde Argentina, Chile o México y con aspecto “europeo” y simples “sudacas” cuando no los percibimos así, nadie hasta ahora se ha enfrentado al problema con una seriedad mínima y, con el tiempo, nos vamos convirtiendo en una sociedad cada vez más cerrada e intolerante, al estilo de otras muchas de ese “primer mundo” al que pretendemos parecernos.
Muchas veces me siento avergonzado por este tipo de cuestiones, avergonzado por la actitud racista de muchos de mis compatriotas, incapaces de recordar tiempos pasados, mucho peores, en los que los españoles teníamos que emigrar lejos y (casi) siempre éramos bien recibidos. Muchos apelan a un razonamiento tan manido como carente de validez en la actualidad, cual es el hecho de que los españoles viajaban “con contrato” y la inmigración actual lo hace por “aluvión”. Ni el siglo XXI es el siglo XX, por más que estén cerca en el tiempo, ni la inmigración, la sociedad o el mundo tienen nada que ver con el pasado. Fenómenos como la televisión, internet, etc., provocan un efecto multiplicador de las formas de vida que los occidentales exportamos, a la vez que nuestra voracidad, y la de países como China o India, siguen empobreciendo a las naciones menos desarrolladas y a sus habitantes, deseosos de poder disfrutar de un estilo de vida como el que les venimos vendiendo.
Si a todo eso le añadimos guerras, catástrofes naturales, cambio climático provocado por la acción del hombre y circunstancias similares, podemos reparar en que vivimos una situación si vuelta atrás a la que debemos adaptarnos desde el convencimiento de que no debemos destruir la convivencia entre personas de diferente origen y nuestra lucha debería ir orientada a implementar todas las medidas que se puedan considerar adecuadas para conseguir una convivencia pacífica y enriquecedora.
Existe otra opción al estilo “Berlusconi”: Ponerle puertas al campo.
Vía Mi mesa cojea y con humor (y denuncia) en Pajas mentales.




vagamundo escribió
Inaceptable, indigno e inmoral. Inevitable no recordar el holocausto provocado por los nazis.
¿Prohibida la entrada a perros y rumanos? -- Cooperantes blog escribió
[...] quereis ver la información relatada de un modo bastante original, visitad el blog de Jose Carlos no tiene desperdicio! Tags: alcudia rumanos, cartel rumanos, ignorancia, incultura, perros y [...]
Julián escribió
Propongo que ningún ciudadano de Alcúdia compre ni un solo producto o servicio de los que se venden en este establecimiento.
Así aprenderá el dueño que realmente no le resulta rentable ser racista ni xenófobo. Y de paso daremos un ejemplo y aviso para navegantes…
¡PÁSALO!