Peligroso
Publicado por José Carlos en Abril 30, 2008
Leo las conclusiones a las que ha llegado el estudio de la FUNCAS “Inmigrantes, nuevos ciudadanos. ¿Hacia una España intercultural?” y siento que hace falta algo en nuestra sociedad y, sobre todo, en nuestros políticos para lograr que en el futuro la convivencia con el inmigrante no llegue a rozar el desastre.
No es la primera vez que denuncio una tendencia cada vez mayor de asociar los términos inmigración y delincuencia, a pesar de que la realidad muestra que dicha asociación es una manipulación interesada de ciertos sectores reacios a la presencia de inmigrantes sin recursos en España (los que tienen recursos no molestan, aunque el origen de su fortuna sea oscuro).
La irresponsabilidad de muchos políticos, sobre todo de la derecha, aunque los hay de la izquierda, a la hora de utilizar la inmigración como arma electoral, asociando su presencia a un recorte de los derechos de los españoles o a un supuesto e irreal aumento de la delincuencia, nos lleva a situaciones peligrosas que pueden provocar un aumento de conflictos entre españoles y extranjeros que, lejos de poder arreglar la situación, podrían ser catastróficos.
Se deben poner los medios desde los diferentes gobiernos, tanto locales como autonómicos o central, para mostrar la realidad de la inmigración, desvinculándola de la delincuencia y sacando a relucir las muchas virtudes que conlleva (una de las formas de mostrar esa realidad y limpiarla de prejuicios es la asignatura de Educación Para la Ciudadanía que tanto molesta a las derechas patrias), pero también se debe hacer una llamada a la responsabilidad en los medios de comunicación para evitar informaciones tendenciosas y datos absolutamente accesorios a una información, que no aportan nada más que un dato relacionado con la nacionalidad de la persona, y que no incrementan el valor de la noticia y sí, en cambio, la percepción social que asocia una nacionalidad o el hecho de ser inmigrante, con un determinado tipo delictivo.
Hay actitudes esta misma semana que, lejos de actuar en esa línea pedagógica, inciden justo en lo contrario, buscando el apoyo de la ciudadanía a base de tocar sus sentimientos más primarios, en la búsqueda de un apoyo a políticas que, desde luego según mi modesta opinión, no pueden incardinarse en la Constitución española. Considero que las palabras del Ministro de Trabajo son claras al respecto y están cargadas de razón en relación con los inmigrantes: “lo importante es que cumplan las normas, no las costumbres”. Yo añadiría que esa frase debe aplicarse también a los españoles, obviamente, aunque a muchos se les olvida, diría yo a un porcentaje mayor que el de inmigrantes con “problemas de cumplimiento”.
Por otra parte, y relacionado con la propuesta del gobierno de derechas de Valencia, desconozco que tipo de costumbres deben asumir los inmigrantes como “propias”, no se si el asunto ira por aprender a cocinar paellas (o a criticarlas), a despertar a trabajadores de madrugada a base de tirar cohetes y otros efectos pirotécnicos, a quemar “ninots” o, simplemente a vestirse de falleros o falleras, pero sería importante explicarlo, digo yo.
Actuemos, denunciemos, seamos pedagógicos ante el peligro real que conlleva la manipulación de un fenómeno social nuevo en España como es la inmigración, evitando su asociación con la delincuencia por falsa y carente de base.



Concapro escribió
Hoy escuchaba una conversación en el supermercado entre dos dependientes. Decía uno: “Yo no soy racista, pero es que no son como nosotros”. A lo que su compañero contestaba: “Yo tampoco soy racista, pero es que no quiero tener nada que ver con ellos”…
Conclusión: cuando alguien empieza una frase diciendo, “yo no soy racista”, corre, a no ser que te saquen la sábana blanca, en caso de que estés muy moreno.
Un saludo,
consultoracanaria.blogspot.com
Javier escribió
Bueno, bueno, vamos a ir por partes.
1.- Absurdo es unir inseparablemente inmigración y delincuencia, pero también es absurdo el decir que el que hayan bolsas de extranjeros sin trabajo y no integrados no puede ser un factor de un aumento de delincuencia.
2.- Educación para la Ciudadanía viola frontalmente el 27.3 de la CE, pero no por el tema de la Religión, sino por el tema de la moral. Y ya en Andalucía la han echado para atrás; o sea, que tan clarisimo el tema no está.
Por cierto, para que no queden dudas de si puedo ser racista o no, mi madre, es de Honduras; es decir, yo soy mestizo, medio sudamericano, o como se le quiera llamar. Así que espero que nadie cometa la tontería de decir que yo soy racista, porque digo que a veces un aumento de inmigración más bolsas de pobreza y de paro más no integración pueden llevar a un aumento de la delincuencia…
Abrazos
Javi
José Carlos escribió
Amigo Concapro ¿se puede estar mas de acuerdo con lo que dices?
Javi, como bien dices, vamos por partes:
1.- Las bolsas de pobreza y marginalidad crean delincuencia “per se”, no por estar formadas por ciudadanos extranjeros, inmigrantes en busca de un futuro, así no es cuestión baladí pasarse por cualquier barriada marginal de una capital española y comprobar como la asociación no es inmigración-pobreza-no integración = delincuencia, sino la conjunción de todos esos terminos, excluido el de inmigración.
2.- Educación Para la Ciudadanía no viola la constitución, es más, de todos los TSJ que han analizado objeciones, sólo uno el TSJ de Andalucía, y sólo la llamada “sala Vaticana” del mismo (¿imaginas porqué se llama así?) ha fallado en favor de “objetores”, o sea que el tema está mucho más claro de lo que consideras, simplemente es cuestión de analizar la jurisprudencia constitucional sobre la objeción de conciencia y la misma carta magna para reparar que la objeción de conciencia tiene motivos muy tasados.
Saludos.