Tengo un troll
Publicado por José Carlos en Diciembre 4, 2007
Reconozco que muchas veces sentí sana envidia de amigos que sufrían en sus blogs la molesta presencia de un troll que invadía el plácido discurrir de una discusión. Siempre me pareció que tener un troll era como afirmar que tu blog existía, pareceres….
Pero digo bien, sentí, hablaba en pasado. Ahora ya no puedo decir lo mismo: ya tengo troll de cabecera. Un personaje tan patético como molesto. seguramente amargado por sus miserias, ha decidido plantar sus reales por esta humilde bitácora, acribillándome con comentarios llenos de insultos y una presunta sapiencia que oculta su supina ignorancia, un todólogo que dirían mis amigos.
Tal vez por eso he decidido moderar los comentarios, evitando de esa forma su retroalimentación y que crezca en su vanidad a costa mía y de los que puedan leer lo que aquí se escribe.
Deseo que se pierda, que se multiplique por cero, como dice Bart Simpson y deje de obligarme a enviar sus tristes comentarios a la casa de San Akismet, patrón de todos los spames, de la misma forma que pido disculpas a todos los que aquí comentan, pocos pero aguerridos y con un trato respetuoso y educado que para sí quisiera mi troll.
¡Qué suerte la mía, tengo un troll!
PD. Y conste que lo comparto con José Luis.



José-Luis Prieto escribió
¡Qué capullo eres, tío! ¡Yo que nunca banneo a mis trolls…! (sólo elimino sus comentarios, que les jode más, y reservo Akismet para el spam).
¿Te refieres al facha Fidel?
El tío quiso convencerme de que la “vis compulsiva” del delito de coacciones es la violencia psicológica, y hasta fue haciendose el bravucón en el blog de un fascista, supuéstamente cobtrándose mi cabeza, y tuve que acabar callándole la boca.
No le banees, José Carlos, que leyéndole te echas unas risas.
César Calderón escribió
Uf , que pesadilla. Yo decidí libertad total de expresión para mis trolls de la guardia, pero cada vez se me hace más dificil