Tengo un primo
Publicado por José Carlos en Octubre 22, 2007
Igual que muchas otras personas, tengo un primo al que aprecio una barbaridad. Mi primo no estudió en la Universidad (ni falta que le hace), escribe y se expresa con muchísima corrección y, para más señas, trabaja en el campo.
Gracias a su oficio sabe mucho del clima, del tiempo como él dice. Sabe que ha cambiado a pero, que las estaciones no son tan claras como antes, que el verano se adelanta y se prolonga más de lo normal, que las lluvias, lejos de caer poco a poco, como siempre, empapando la tierra y permitiendo el crecimiento de la simiente, ahora cae de forma torrencial provocando inundaciones y la pérdida de esa capa vital para la cosecha, cual es la que contiene todos esos sustratos que logran alimentar los cultivos.
También ha llegado a comprobar como las prolongadas sequías hacen que las cosechas sean cada vez peores o, al contrario, las lluvias torrenciales acompañadas de otros meteoros como el pedrisco, hacen que se pierdan esos frutos que ansía recolectar para sacarse su sueldo.
A pesar de ser un optimista por naturaleza, mi primo me dice que ve como la situación empeora año tras año sin que nada parezca solucionar el problema, y teme que en un futuro no muy lejano, todo se vaya al “carajo” como él dice, utilizando esa palabra tan culta para definir el lugar al que llegaremos gracias al trato que le venimos dando al planeta.
Es consciente de que todo eso lo provocamos los humanos, y sin necesidad de haber ido a la universidad, puesto que sabe que la mano del hombre es la que viene cambiando el clima. Es curioso como una persona sin estudios ni cátedra que ejercer puede coincidir en su análisis sobre la situación actual y futura de la tierra con la gran mayoría de la comunidad científica. Probablemente nada sepa del agujero de ozono, del deshielo del ártico, de los fenómenos que provocan catástrofes naturales, pero tiene claro que estamos ante un grave problema que nos hipoteca para el futuro y se preocupa por poner algo de su parte.
Mi primo es consciente de que hay un problema y es urgente empezar a ponerle solución, pero claro, mi primo no es el primo de Rajoy, catedrático de universidad, especialista en física y que es incapaz de explicarle a don Mariano que no es lo mismo una predicción meteorológica, que la realización de estudios relacionados con el cambio climático o el calentamiento global y sobre la situación futura del planeta, al ritmo actual de contaminación y consumo energético.
Es que el primo de Mariano es como el mismo Rajoy, se aplican en discursos, ya sean de terrorismo o la unidad de España o en cuestiones medioambientales y se pierden en mensajes carentes de rigor y llenos de frivolidad.
Octubre 22, 2007 a 5:07 pm
Vaya una cosa: yo tengo otro primo que es pastor. Cada vez que mis parientes quieren limpiar de maleza el huerto de su casa solariega no se molestan en sacar la cortadora. Llaman al primo pastor y le piden que meta al rebaño de cabras en el huerto, con los perros haciendo guardia delante de los rosales para que los bichos no se los coman. Al cabo de veinte minutos se van las cabras y donde antes había hierbajos hasta las rodillas ahora ves la tierra al aire, las raíces de las berzas arrancadas de cuajo y las calabazas despanzurradas (pero sin comer, porque a los despreciables bichos no les gustan)
…y en ese momento, sin saber por qué, me viene a la mente la imagen de España después de finalizar una legislatura del PSOE.
Octubre 23, 2007 a 10:31 am
Rajoy ha tenido que hacer el primo para que sepamos que tiene un primo. Pero la pregunta es: ¿Realmente Rajoy entendió a su primo? Porque a lo mejor es que es torpe y no comprende las cosas, y hay que explicárselas tres o cuatro veces.
A lo mejor tenemos que aconsejarle que se matricule de nuevo en Conocimiento del Medio, o mejor, en Educación para la ciudadanía, para que aprenda a respetar a nuestro planeta, que ya en la prueba de hace cuatro años, con el Prestige, la suspendió cum laude.
Esperemos a ver que otras lindezas nos cuenta, porque este hombre, desde los hilitos de plastilina, es una cajita de sorpresas.
Octubre 23, 2007 a 10:48 am
Esa “vis cómica” suya, sr. Igandekoa, la desconocía, aunque si soy plenamente consciente de su capacidad para el “off-topic”.
Recuerdos a su primo, tipo genial seguro, siendo primo suyo.
Alfonso, lo de Rajoy y el medio ambiente viene marcado por los hilillos de plastilina, algo que le definió a él, además de inhabilitarle para dirigir un país.
Octubre 23, 2007 a 10:51 am
Eso es muy cierto: los políticos y los representantes públicos en general deberían tener más tino a la hora de hablar de los problemas del medio ambiente.
Alfonso: no es por impertinencia, pero se escribe “Neandertal”.
Octubre 23, 2007 a 10:57 am
Esperpéntico lo de Mariano.
http://diariodeuntranseunte.es/?p=22