
Ahora a los asesinos de ETA, esa banda mafiosa al peor estilo siciliano, que se disfraza de liberadora de Euskadi, cuando esa tierra sólo necesita liberarse de la opresión de los que matan a quien no piensa como ellos, han decidido innovar en su forma de extorsionar a todos los que crean riqueza en el País Vasco y Navarra, les facilitan el pago de la extorsión en cómodos plazos.
Si la cuestión no fuese tan seria y triste, si no fuese porque la insensatez, la crueldad y la sanguinaria actitud de los asesinos etarras y quienes les apoyan, hacen que el asunto de la extorsión y el resto de prácticas mafiosas de esa banda deba ser tomada con la seriedad debida, la cuestión rozaría el ridículo más absoluto.
Un grupo de asesinos que se juntan para jugar con la vida de personas inocentes, para jugar con el futuro de un pueblo, que prefieren extorsionar y asesinar a luchar en democracia, no merecen crédito alguno y, como organización, firmaron su defunción hace mucho tiempo. Hoy sólo matan para que algunos, que han hecho del crimen su forma de vida, sobrevivan sin dar golpe, para que otros justifiquen una presunta lucha por una dictadura del proletariado que ya nadie defiende, para hacer daño y golpear con saña a la sociedad que, con cinismo, dicen defender.
Asesinos, mafiosos, delincuentes, la sociedad española y la vasca les dio una nueva oportunidad y han preferido seguir matando, su fin está cada día más cerca, pronto no les quedarán agujeros en los que meterse, la democracia y el estado de derecho, con toda su grandeza, caerán sobre ese grupo de criminales sin compasión.
Podrán enviar cartas de extorsión, amedrentar a pequeños empresarios que buscan lo mejor para su tierra, asesinar a los que creen que un futuro mejor es posible, ya sean políticos, miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, militares, empresarios o, simplemente ciudadanos normales y corrientes, tratar de sacar dinero para mantener su ritmo de vida cubierto de sangre, incluso en cómodos plazos, pero vuestro fin será el mismo que el de todas las ratas: acabar entre rejas.
Ahora simplemente decir una cosa más, cuando asesinéis no debéis olvidar una cosa, hay que ir de frente, si tan valientes sois, tan guerreros, tan “gudaris” (los verdaderos gudaris se orinarían en vuestra tumba), id de frente para que la persona inocente a la que queréis asesinar os vea venir y pueda defenderse, lo mismo la próxima madre que llore a un hijo sea la de un asesino hijo de perra de la banda asesina ETA.
Empresarios vascos y navarros, imagino que mi apoyo servirá de poco, pero estad seguros de que somos la gran mayoría de los españoles y los vascos los que estamos con vosotros, los que os apoyamos, los que sufrimos con vuestro temor y con el de todas las víctimas. ETA perdió su oportunidad, ahora les queda deponer las armas para buscar la generosidad del pueblo español cuando compruebe que los asesinatos han finalizado.